Al amor de mi vida

No sé como he llegado a la conclusión de escribir esta entrada, pero el caso es que ahí va.

Por las noches, cuando me cuesta conciliar el sueño, uno de los tantos pensamientos que me vienen a la mente es sobre mi futuro incierto en el amor, por expresarlo de alguna manera.

Veréis, yo no creo en ese amor con final feliz que nos venden en las películas americanas donde solo existe un amor verdadero. Ese que acaba con la frase de “fueron felices y comieron perdices”. Yo soy más de “no se prometerían cosas que tal vez no cumplirían y brindaron con una buena ginebra por todo aquello que estaba por llegar, incluso por el final si se llega a dar”.

La gente habla de un único amor verdadero. El amor de nuestra vida. Yo no me incluyo en esa corriente de pensamiento. Creo que todas las personas con las que decidimos estar en un determinado momento de nuestra existencia son uno de los tantos, varios o pocos amores que podamos conocer. Creo que todos son los amores de nuestra vida.

De no ser así, que sentido tendría la vida si pensamos que X persona es nuestro amor verdadero y, por la razón que sea lo perdemos? Qué pasa? Que el próximo que llegue no merece tal calificativo?. No sé si me explico bien, pero creo que muchas veces nos obsesionamos con la leyenda urbana de la media naranja, llegando a idealizar el amor hasta tal punto que pasamos la vida buscando algo que tal vez no llegue porque en realidad lo hemos tenido delante de cada una de las personas con la que hemos compartido algo que nos ha dejado huella y luego herida.

Por poner un ejemplo, mi última relación me sacaba de quicio cada vez que yo le decía: “eres el amor de mi vida”, y él me contestaba que eso ya lo había dicho en otras relaciones anteriores. Fíjate que listo. Pues claro que lo dije. Varias. Y lo creía. Qué sentido tiene estar con alguien si no pensamos que es el amor de nuestra vida (para mí, uno de los amores de mi vida)?. Pero no contento con ello, entonaba que si alguna vez lo nuestro se acababa, volvería a decírselo al siguiente.

Ay señor! Pues claro que lo volveré a decir!! Obviamente no puedo considerar que finalmente eres el amor de mi vida si una mañana cualquiera, después del “te quiero” de la noche anterior, decides desaparecer. El amor de mi vida no me hace eso. El amor de mi vida me ama y se preocupa. Y muy importante, me demuestra que me quiere estando conmigo y no huyendo, que he conocido a varios que dicen que se alejan precisamente porque te quieren. Manda cojones.

Por vivencias como esta, pienso que no tenemos uno. Podemos tener 2,3,4 y etc. Y que todos juntos hacen el amor de nuestras vida jajaja. Esto último ya no. No podemos construir un personaje con lo bueno de cada uno. Aunque no estaría nada mal.

Hay personas que mi pensamiento lo consideran triste, piensan que por no haber tenido suerte “definitiva” en el amor, he llegado a esta conclusión. Pero yo no comparto esta visión. He vivido y querido como nadie. No me arrepiento de nada ni de ninguna de las personas con las que he estado. Y mira que algunos se llevaban la palma. Pero de todos y cada unos de ellos he aprendido. Estoy hecha de pedacitos de todos. así que en cierto modo les debo el ser la persona que soy en estos momentos.

También recuerdo a menudo (con mi última pareja también, y demasiado protagonismo le estoy dando hoy) la conversación que yo sacaba a deshoras sin venir a cuento, cuando estábamos tumbados en la cama y yo le decía: “imagínate que esta imagen de los dos juntos, aquí, ahora, en esta cama y abrazados nos la pone un genio mágico en nuestras mentes hace 3 años, cuando tú tenías pareja y yo también, diciéndonos -estos sois vosotros dentro de 3 años- como? Qué me he perdido? Que ha pasado? Si yo tengo novio y estoy enamorada de él!!. Qué hago con esa persona en actitud tan cariñosa? Parece que estoy a gusto, hasta incluso feliz. No lo conozco todavía pero qué guapo es!!”. Él se reía y me decía que estaba loca, que era un pensamiento muy heavy.

Para nada, bueno sí, es heavy pero a la vez bonito, MÁGICO. Esa es la esencia de la vida y del amor. Saber donde estas justo hoy pero no mañana.

No sé donde estará en estos momentos el amor de mi vida (el próximo amor de mi vida) pero está claro que por algún lugar andará. No se si será rubio o moreno. Si será mayor o menor que yo, si le gusta el deporte, toca la guitarra o tiene alguna manía que me sacará de mis casillas, pero que en el fondo haga que lo quiera por esas cosas, etc etc.

Solo sé que aunque suene raro, ya te quiero jajaja, fíjate que no te conozco pero me atrevo a confírmalo, porque si decidiré estar contigo será porque algo bonito traes, no sé si para siempre o por una temporada (corta o larga) pero el caso es que yo te elegiré.

Esto es mas heavy todavía no? dedicarle unas palabras a alguien hasta entonces imaginario. Pero está ahí. Esa persona ya existe por lógica. No se si estará durmiendo, cenando, estudiando o de copas. Incluso acostándose con otra, o con novia. O con otra teniendo novia. Solo sé que en algún momento de nuestras vidas nuestros caminos se juntaran.

Así que te digo, que no hace falta que te des prisa en llegar. Ahora estoy muy bien, disfrutando de la palabra “soltería” que me obligaron a pronunciar, pero que hoy asumo como uno de mis placeres presentes. Lo necesito. Así que no corras, tómate tu tiempo, que el día que aparezcas estaré preparada y yo te digo (que no prometo) que serás uno de los amores de mi vida.

Y con toda esta entrada llena de palabras y para algunos sin sentido y discordaste, lo que pretendo deciros realmente es que, por muchas decepciones que llevéis (que está claro que todos pasamos por ello alguna vez) no dejéis de creer NUNCA en el amor porque el amor no decepciona, lo hacen las personas.

Nadie se merece quedar anclado en suspiros pensando que ha perdido al amor de su vida. Porque no hay uno, sino muchos. Así que no jodas tu futuro viviendo en el pasado y empieza a caminar en el presente.

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